Duda cotidiana
Un caramelo de cola, que por el color parece uno de menta, sorprende a mi paladar y me despista. Quería escribir algo, pero ahora sólo puedo pensar en el caramelo. En si quiero o no quiero comerme un caramelo de cola. Yo esperaba que fuera de menta.
Lo muevo con la lengua, hago círculos en mi boca y se va quedando pequeño. Es demasiado dulce, me apetecía un sabor que refrescara más mi aliento. Le doy un pequeño mordisco y se resquebraja. En mi paladar se abren grietas al frotar los pequeños trozos de caramelo con la lengua.
Desaparece en un golpe de saliva. Y yo, sigo sin saber si me apetecía comérmelo, o no.
Lo muevo con la lengua, hago círculos en mi boca y se va quedando pequeño. Es demasiado dulce, me apetecía un sabor que refrescara más mi aliento. Le doy un pequeño mordisco y se resquebraja. En mi paladar se abren grietas al frotar los pequeños trozos de caramelo con la lengua.
Desaparece en un golpe de saliva. Y yo, sigo sin saber si me apetecía comérmelo, o no.
29/10/2004 21:12 #. Tema: De estar por casa.

