Abuelo

Cuando salí de su habitación el viernes por la noche sabía que no iba a volver a verle vivo. Tenía los ojos cerrados, había estado dos días sin dormir y estaba cansado. Cogerle la mano, acariciarle la cara, besarle la frente. Querer decirle que le quiero y sólo poder decírselo con besos, uno detrás de otro.

No podía respirar, tenía infección en los dos pulmones. Y demasiados años.

Hacerle un homenaje de palabras ahora es imposible. El homenaje se lo está haciendo mi corazón, que se despide de él insistiendo en sus gestos, queriendo recordar sus últimas palabras, el último roce, su última mirada. El homenaje se lo hace mi pensamiento, queriendo grabar a fuego su imagen. Negándose a difuminar su recuerdo, para no perder algún matiz de su gesto.

Fue un hombre peculiar. Un gran hombre. No un hombre bueno, pero sí un buen hombre. Cariñoso, cantarín, buen contador de historias, inventor de juegos. Últimamente un niño asustado.

Ejemplo de amor para los que hoy lloramos juntos su ausencia. Sin poder contener lágrimas. Sin poder amortiguar el desgarro de saber que hemos perdido su cuerpo para siempre. Un hombre que nos amó sobre todas las cosas. Y que nos enseñó a amarnos entre nosotros por encima de nosotros mismos.

Soy feliz al ver el legado que tanto mi abuela como él han dejado en su paso por esta vida. Porque ese legado les hará eternos. El amor hecho carne y ojos y brazos y pelo. Dos hijas y seis nietos. Nosotros somos el resultado que engendraron y por el que se desvivieron. Nosotros somos ellos. Su amor.

Amor que hoy llora su ausencia. Amor que hoy le echa de menos.

Poco a poco. Tiempo.

24/04/2006 18:41 Autor: voces. #. Tema: Voz.

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Autor: Fer

Animo

Fecha: 25/04/2006 22:20.


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