de semillas y lazos
Si quisieramos, las cosas podrían ser más fáciles, pero es demasiado complicado.
El hombre que recoge semillas llega tarde a casa
se sienta en el porche y echa la siesta
la comida hierve en un fogón de butano
los zapatos de la cocinera tienen suela de esparto
Mientras espera la cena, el hombre del porche que recoge semillas
hace lazos con cuerdas de plástico
y regala los lazos a los niños de la vecina
que juegan a que recogen semillas delante del porche.
La vecina no tiene fogón de butano
ni zapatos de suela de esparto
ni hombre en el porche que recoge semillas
tiene seis hijos, que juegan a que recogen semillas delante del porche de enfrente
y le regalan lazos de cuerdas de plástico
que ella vende en la puerta del mercado para comprar semillas
las mismas que recoge el hombre del porche que les regala los lazos.

