f
Qué fácil nos resulta juzgar a los demás. Y con que frivolidad somos capaces de hacerlo, incluso conociendo nuestras propias miserias desde dentro y sabiendo que no son tan distintas las unas de las otras.
Desdramatizar nuestros conflictos canalizando la risa a través de conflictos ajenos es más fácil que reírnos de nosotros mismos.
Si se hace de forma consciente, sabiendo que la risa proviene de nuestra propia ridiculización, tal vez sea saludable.

