Amor, reductio ad absurdum

El amor es un tema muy manido, escribir sobre él sin caer en sentimentalismos excesivos o imágenes muy sobadas es difícil. Pero lo contrario, abusar de la ironía, puede resultar artificioso, incluso cargante. Hay que acercarse al amor despacio, yo diría que con una fidelidad escrupulosa.

Ha sido a raíz de un comentario que he leído donde, haciendo referencia a un poema, alguien escribe: “eso se siente cuando se está enamorada”. Me ha gustado pensar que puedo transmitir con letras lo que siente una persona enamorada. Y me ha llevado a pensar si el amor no debería ser algo intransferible, exclusivo y diferente en cada piel. El amor, como el sentimiento más complejo y contradictorio. Como el sentimiento único y verdadero.

El comentario ha abierto la caja de Pandora. ¿Estaba enamorada cuando escribí ese poema? ¿Pensaba en alguien a quien había amado? ¿Hay que estar enamorado para saber qué se siente cuando se está enamorado? No tienen mayor interés las respuestas a estas preguntas retóricas, yo he estado enamorada toda la vida. Es de nacimiento.

La brecha abierta. El amor por delante, como tema para pensar en él, y yo con poco tiempo que dedicar a esta reflexión casera.

Sólo apuntar algo que un buen amigo que cree haberse enamorado demasiadas veces me decía el otro día y en lo que vuelvo a pensar a ratos. Hablábamos de amor, del suyo más bien, de su forma de amar y desamar. Insistía en que el enamoramiento es básicamente un proceso intelectual. Esta teoría tiene un punto de racionalidad que me reconforta y aunque me parezca desangelado reconozco que me libera pensar que, en cualquier caso, siempre es mi mente la que controla, no al revés.

Según él, enamorarse no es inevitable. Tienes una necesidad y buscas con quien compartirla. Estar enamorado se acaba convirtiendo en pensamiento. Estar enamorado es pensar constantemente en alguien, ocupar tu mente de esa persona. Y eso podemos evitarlo o fomentarlo, dependiendo del interés. Él insistía en que es posible re-enamorarse de alguien con sólo la voluntad de hacerlo. Y que sólo dejas de amar cuando, la persona amada, ya no forma parte de tu pensamiento diario.

Debería reducir al absurdo esta teoría, es poco emocional. Aunque he de reconocer que me gusta. Pensar que amar no es ceder el testido del control. Que todo está en nuestra mente. Seguiré sacándole brillo, pensando en ello. Ahora tengo prisa.

21/02/2007 19:12 Autor: voces. #. Tema: De estar por casa.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]