11 de mayo
Se oscurecen los ojos que miran al cielo
borrachos de amor de vigilia,
la nube que gira y baila
da forma a un milpiés de espuma,
tus ojos me cuentan un cuento de hadas
eres sabio y solemne
sabio, solemne y viejo
Mechones crepusculares
escopetas de vértigos
torres hechas de papel para la noche de un aguacero
corsés de porcelana
el paso del tiempo que
cabizbajo,
con bastón y raya al lado,
casi calvo en la visión del segundo que se aleja convertido en año,
se despereza
torpe esquimal, f r í o
como dos docenas de arbustos sin flores
como nostalgias reflejadas en el espejo del mal
como tus manos conservadas en aceite
como la definida imagen de una rosa
que de pronto se desvancece al simple roce
al tocarla
al entregarla a la pasión del suave tacto
de la no-tersa piel
de tu voz ajada en años y miserias.

