tres días de marzo
“Si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo y espera que sople el viento, a favor. Ya sólo puede ir mejor y está cerca el momento, espera que sople el viento, a favor “. Bunbury
Mi primer día empieza mal. Tan mal que necesito creer, con las no-fuerzas que me quedan a estas alturas de la noche, que no es preludio de lo que me espera de aquí en adelante.
Hay días malos, días peores. Hoy es un día peor.
En realidad hace tiempo que todo es oscuro. Mire hacia donde mire. Me revuelvo nerviosa, con la tensión instalada por debajo de mis intestinos, intentando encontrar energía en aquel lugar de dentro, donde aparecen fuerzas de la nada. Pero ni siquiera ahí queda materia suficiente. Vacío, todo está vacío y oscuro dentro de mí.
No hay ilusión, no hay proyecto. Hoy no hay empuje para hacer rodar la rueda.

