<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<!-- generator="blogia 2" -->
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>VOCES Y ESPACIOS</title><link>http://voces.blogia.com/</link><description><![CDATA[ Un espacio para voces 
]]></description><ttl>60</ttl><pubDate>Wed, 23 Jul 2008 23:50:59 -0500</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item>
<title>veintitres días de julio</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/072301-veintitres-dias-de-julio.php</link>
		<description>Mi hijo ha empezado a andar solo. El veintiocho de junio dio sus primeros pasos, de brazo a brazo, pero hace dos días que camina suelto por la casa, y ya no presenta ningún interés por volver a arrastrarse, aptitud a la que sólo recurre en caso de ex...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/072301-veintitres-dias-de-julio.php#comments</comments>
	<pubDate>Wed, 23 Jul 2008 23:50:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/072301-veintitres-dias-de-julio.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 Mi hijo ha empezado a andar solo. El veintiocho de junio dio sus primeros pasos, de brazo a brazo, pero hace dos días que camina suelto por la casa, y ya no presenta ningún interés por volver a arrastrarse, aptitud a la que sólo recurre en caso de extrema urgencia. <br /><br />Las experiencias vitales no son exclusivas, la mayoría son situaciones por las que miles de personas pasan a diario, y suelen estar cargadas de tópicos. La maternidad no es una excepción. Y la mayoría de tópicos son ciertos. <br /><br />Para qué decir que el amor de un hijo habita en otra dimensión, y que es una dimensión mágica, por lo intensa, por lo instintiva, por lo animal, por la de cosas que nos enseña de nosotros mismos. Todo el mundo lo sabe y lo dice. <br /><br />De todos modos, la magnificencia de ese amor, hace que al explicarlo a alguien que no lo ha experimentado, tienda a mitificarse. Por eso, yo siempre que me preguntan digo que: “es una experiencia que hay que vivir” y que “está siendo la más completa de todas las experiencias vividas, de la que más estoy aprendiendo. De mí y de todo lo que me rodea. Si no hubiera sido madre nunca, yo, sería más incompleta”. <br /><br />Pero sí, me supera. Más de lo que nunca llegué a imaginar. Y no es sólo por la cantidad de trabajo extra que aparece de un día a otro, es más bien porque, como casi todo en mi vida, tiendo a ponerme el listón demasiado alto. Y a veces no llego. Y entonces aparecen los reproches, las luchas interiores, la decepción. <br /><br />Siempre pensé que sería buena madre. Y, seguramente, con los años, aprenda a serlo. Pero ahora me sorprendo egoísta, demasiado para ser una madre ejemplar. Ya, tal vez mi equivocación sea esa, el objetivo no debería ser la mejor madre del mundo, sino ser, la mejor madre que yo pueda ser. <br /><br />Pienso en mi madre, mi referencia, ella ha vivido sólo por y para nosotros. Y ahora vive por y para su nieto. A veces creo que ella es mejor madre para mi hijo que yo misma. Siempre pensando en nosotros, dando para nosotros, olvidándose de ella misma y sus necesidades como mujer. Mi madre es Madre, en mayúsculas, por encima de cualquier otra cosa. <br /><br />Aunque con los años haya perdido esa áurea de ídolo todo poderoso de la que gozan los padres para sus hijos, y se haya vuelto vulnerable, orgullosa, impulsiva, humana en definitiva, ella sigue siendo la típica madre que ama a sus hijos por encima del bien y del mal. Y hace de su maternidad el centro de su existencia, de su motivación. Amar a sus hijos, no fallarles, estar siempre cerca pese a las renuncias que ello implique. Así es mi madre, como tantas otras buenas madres ¡!<br /><br />Me observo en mi devenir diario, empujando el cochecito mientras vuelvo cargada de bolsas de la compra, y me digo “ahora soy yo la madre”, pero me sorprendo siendo la misma de siempre. Nada ha cambiado por dentro. Sigo teniendo miedos, aunque crea que una madre debería ser fuerte, dudas, aunque crea que una madre debería estar siempre segura, sigo  pensando en labrarme un futuro profesional que me haga feliz, aunque crea que una madre debería querer estar cerca de su hijo a todas horas, sigo queriendo volver a estudiar, aunque crea que una madre no debe querer renunciar a pasar tiempo con su hijo, sigo necesitando pasar horas muertas leyendo, o mirando el mar, aunque creo que debería sentirme mal por dejar a mi hijo con sus abuelos para irme a pasear. Me siento culpable de preferir estar trabajando un rato que estar todo el día con él, me siento culpable de no estar toda la mañana echándole de menos, me siento culpable de cansarme, de no jugar más con él. <br /><br />Me observo y veo que sigo siendo una mujer. Que desea, que ama, que odia, al margen de él. <br /><br />Aunque, eso si es verdad, una sonrisa enorme me embarga, me recorre, me estremece cada vez que oigo su risa. Cada vez que siento que mi hijo es un niño feliz. <br />	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>diumenge de Festa Major</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/072001-diumenge-de-festa-major.php</link>
		<description>Me gustaría enviarte un mensaje. Corto. Un “feliz aniversario”, pero no me atrevo. No me atrevo a invadir tu intimidad y menos después de las cosas que nos hemos dicho estos días.  A pesar de que me siento fuerte, no puedo evitar sentarme aquí y pens...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/072001-diumenge-de-festa-major.php#comments</comments>
	<pubDate>Sun, 20 Jul 2008 22:27:00 -0500</pubDate>
<category>Sin tema</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/072001-diumenge-de-festa-major.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p><p><p>Me gustaría enviarte un mensaje. Corto. Un “feliz aniversario”, pero no me atrevo. No me atrevo a invadir tu intimidad y menos después de las cosas que nos hemos dicho estos días.  </p><p>A pesar de que me siento fuerte, no puedo evitar sentarme aquí y pensar en ti. Mirar fijamente el teléfono, encima de la mesa, y esperar que de un momento a otro se encienda la luz roja de emergencia. La luz que me indique que finalmente te has decidido a contestar mi discreta súplica. Saber de algún modo que no estás enfadado, que no has empezado, ya, el trabajo de olvido. O al menos que no es irreevocable.  </p><p>Sobre todo en una noche como esta, domingo de fiesta mayor, en la que los recuerdos se agolpan inevitablemente en nuestra piel (en la tuya, en la mía) agrietándola un poco más. </p><p>Mi sentido común, ese que tan bien presiente tus respuestas mudas, sabe que no lo harás. Sabe que una vez más me quedaré esperando a que reacciones, a que te mojes, a que me busques, me des, me acaricies con muestras de cariño-caramelo. Pero deseo tanto poder comunicarme contigo, poder hablar de nosotros, que continuo esperando. Conservo la esperanza de verte aparecer en cualquier momento. De intuir un detalle, un gesto. Tal vez me bastaría con que me desearas discretamente un “buen comienzo” en mi nuevo trabajo para entender que no estás enfadado, que no me has echado definitivamente de ti. </p><p>Me equivoqué presionándote. Estaba tan centrada en mis reacciones, en no equivocarme YO, en sacar conclusiones, que se me fue de las manos. No supe entender que me estabas pidiendo tiempo, un tiempo necesario. Lo siento, desde dentro. Lo siento tanto. </p><p>¿Sabes? si pudieras ser capaz de relajarte un momento, de dejarme hacer (te) en cuerpo y alma, estoy segura de que conseguiría que te sintieras mejor. Si me dejaras acercarme, discreta, y darte (me). Si me dejaras escucharte, aclararte, rozarte la mejilla, besarte el lagrimal. ¿Sabes?, deberíamos dejar de hacernos heridas y empezar a lamérnoslas. Tú no lo sabes pero yo puedo ayudarte a recuperar el control que dices haber perdido en tu vida. Lo sé, sé que puedo hacerlo. Tú no lo sabes todavía.</p><p>“Qué fácil te resulta deshacerte de mí. Alejarme. Que fácil te resulta renunciar a mí”, te reprocha mi orgullo herido. </p><p>Pero otra voz lejana lo acalla. "Shhhhh, Shhhhh. Silencio. Él tampoco puede olvidarse de ti".<br /></p><p>Me gustaría enviarte un mensaje. Corto, un “feliz aniversario”, pero no me atrevo. No volveré a atreverme a invadir tu intimidad porque, por encima de cualquier cosa, incluso de mi misma, es prioridad respetar tu decisión. Esa decisión que iba implícita en aquél “adéu” que me desgarro la garganta y el alma. Que me vació infinito. </p><p>A pesar de todo, sigo esperando. Esperando que en cualquier momento se encienda la luz roja del teléfono. O que el ordenador me diga: “Tiene usted un mensaje nuevo”. <br /></p></p></p>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>trece días de junio</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/061301-trece-dias-de-junio.php</link>
		<description>Me hacía ilusión ese trabajo, lo reconozco. Me habría devuelto la confianza en la ley universal de la causa-efecto. He sufrido estos últimos meses, he renunciado a lo que no estaba bien, a pesar de que la renuncia me dejaba sin fuerzas, apática, más ...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/061301-trece-dias-de-junio.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 13 Jun 2008 22:59:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/061301-trece-dias-de-junio.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p>Me hacía ilusión ese trabajo, lo reconozco. </p><p>Me habría devuelto la confianza en la ley universal de la causa-efecto. He sufrido estos últimos meses, he renunciado a lo que no estaba bien, a pesar de que la renuncia me dejaba sin fuerzas, apática, más cansada. Ese trabajo me habría devuelto la confianza en la justicia natural, la de los actos que recompensan actos. Pero hoy han salido los resultados: ha sido que no. </p><p>No estoy sorprendida, sabía que pasaría, igual que sé que no aprobaré el examen de domingo, lo que sí estoy es triste. </p><p>Entre otras muchas cosas, de ese trabajo, me gustaba que fuera allí. Ese pueblo me recuerda a él, su pueblo. A veces, identificamos cosas, música, olores, con personas. En este caso son las calles, la iglesia, cada vez que voy allí, es como si él estuviera más cerca de mí. Y me gusta esa sensación, de llenarme de él sin necesidad de que él lo sepa. </p><p>Hoy venía en el coche pensando en escribirle, para explicarle que no me han dado el trabajo. Me habría gustado llamarle, de pronto he interiorizado que hace tiempo que no sé nada de él, pero no puedo hacerlo. Siempre he querido respetar por encima de todo y ese respeto me hace exagerar la prudencia. Eso es lo que nos llevará a la distancia definitiva. Eso y él. </p><p>Pero ahora tengo más herramientas para trabajar el margen. Y lo trabajo, porque entiendo que es lo que quiere. Ya casi no duele, ya casi me dan igual sus besos, pero no está siendo fácil. Pienso en él cada día. Hay días en que sólo lo hago cuando abro el correo, esperando encontrar noticias suyas. Otros también pienso en él cuando me acuesto, o cuando me levanto, mientras me ducho. Nada profundo, pienso en su nueva paternidad, en que ya no trabajamos juntos, en esta distancia, en el tiempo que ha pasado desde que me fui, en el tiempo que pasó mientras estuve. En algún beso. </p><p>Me habría gustado mucho que me dieran el trabajo. </p><p>Habría supuesto un reto profesional, una inyección de autoestima, un incentivo, una nueva meta, una no-degradación, un buen sueldo, un buen horario. Habría supuesto ganas de volver a empezar. Sobre todo, habría supuesto ilusión. <br />Ahora no estoy ilusionada. Estoy triste. Hace ya demasiado tiempo. </p><p>Todo este proceso de derribo está siendo espeso. Poca gente lo entiende. O lo sabe. </p><p>Este trabajo habría supuesto el fin del fin, ¡por fin!, pero por lo visto el fin no acaba. Tiene que pasar todavía un tiempo para poder volver a empezar. <br /></p>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>pum-pum</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/060301-pum-pum.php</link>
		<description>El corazón te late rápido de nuevo (pum-pum, pum-pum), se desboca, y sientes que el latido es el centro, de todo,(pum-pum, pum-pum). Todo es un latido enorme y desproporcionado. Correr la sangre,espesar la lógica con vaho,y el principio de gravedad, ...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/060301-pum-pum.php#comments</comments>
	<pubDate>Tue,  3 Jun 2008 13:54:00 -0500</pubDate>
<category>Donde habite el poema</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/060301-pum-pum.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 El corazón te late rápido de nuevo (pum-pum, pum-pum), se desboca, y sientes que el latido es el centro, de todo,(pum-pum, pum-pum). Todo es un latido enorme y desproporcionado. <br /><br />Correr la sangre,<br />espesar la lógica con vaho,<br />y <br />el principio de gravedad, en el centro de la frente.<br />Vuelvo a ser ciervo que corre.<br />	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>...</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/053001-....php</link>
		<description>Después de romper un moldedeterminar a que temperatura se desintegra el pasado–o se congela el presente– se establece una especie de código con tu almaque sólo tú entiendesy eso te convierte en viento, que gira cola, en liviana imagen de tu semejanza...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/053001-....php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 30 May 2008 11:36:00 -0500</pubDate>
<category>Donde habite el poema</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/053001-....php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 Después de romper un molde<br />determinar a que temperatura se desintegra el pasado<br />–o se congela el presente– <br />se establece una especie de código con tu alma<br /><br />que sólo tú entiendes<br /><br />y eso te convierte en viento, que gira cola, <br />en liviana imagen de tu semejanza<br />en etérea dormidera<br />en luz, tenue-fugaz<br />en casi mentira y medio broma, <br /><br />pierdes cuerpo, ganas espesura <br /><br />aprendes a transgredirte para ser tú misma, sin complejos, <br />para ser una idea fulminante<br />para ser un cielo-raso pensamiento<br /><br />y te dejas llegar, sin punto y aparte. <br />	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>veintitrés días de mayo</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/052301-veintitres-dias-de-mayo.php</link>
		<description>Tras unos meses de soledad (hacia adentro, se entiende) en el justo centro del océano, creo que puedo decir que ha empezado a soplar viento de “tierra a la vista”. Claro que es sólo tierra-emocional y eso siempre puede llevarme a terreno resbaladizo,...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/052301-veintitres-dias-de-mayo.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 23 May 2008 13:42:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/052301-veintitres-dias-de-mayo.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p>Tras unos meses de soledad (hacia adentro, se entiende) en el justo centro del océano, creo que puedo decir que ha empezado a soplar viento de “tierra a la vista”. Claro que es sólo tierra-emocional y eso siempre puede llevarme a terreno resbaladizo, por lo que valoro con precaución. Quiero decir que, todo sigue igual a mi alrededor, por lo tanto, no habiendo ninguna circunstancia externa que determine un nuevo rumbo, es posible que mañana esta dirección que intuyo favorable vuelva a ser incierta. Y reaparezcan las dudas, la inseguridad, el miedo. Estaré alerta.<br />Ayer, antes de irme a dormir, con toda la casa en silencio y a oscuras, salí a la terraza. El cielo estaba estrellado, temperatura agradable, me senté a  escuchar. Me examiné. Me estoy equivocando en mi forma de afrontar determinadas cosas, lo sé. Pero también es cierto que estoy satisfecha con las decisiones que voy tomando y que, sobre lo importante, no tengo dudas. <br />Ser madre está siendo una experiencia brutal. Dejar el trabajo al que tan subyugada estaba, no sólo por motivos profesionales, ha sido acertado, intentar redirigir mi vida, está siendo: difícil, cansado, etern, pero tenía que hacerlo para poder avanzar en este proceso, a pequeña escala, de evolución. <br />Ya no cuestiono mi valentía o cobardía, pienso en mí como alguien vivo, sano, que toma sus propias decisiones asumiendo la posibilidad de equivocarse. La vida debe vivirse y la inactividad es una forma de renuncia. <br />Una época de cambios a gran escala. Y los cambios duelen. Tal vez solo se trate de aceptar que no hay otro camino hasta el progreso. <br />Estoy orgullosa de estar donde estoy, en la lucha. Vivir la vida como sé, con intensidad, sentir que la disfruto, seguir buscando, seguir aprendiendo. No reconocerme muerta, ni distante. <br /></p>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>doce días de mayo</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/051201-doce-dias-de-mayo.php</link>
		<description>Alguien me escribe. Dos líneas de un “cuando te veía cada día no me daba cuenta de lo mucho que necesito saber de ti, saber que estás bien, saber qué piensas y qué quieres”. Y tres o cuatro líneas más de embriagador contenido. Lo leo dos veces. Tres,...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/051201-doce-dias-de-mayo.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon, 12 May 2008 20:04:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/051201-doce-dias-de-mayo.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 Alguien me escribe. Dos líneas de un “cuando te veía cada día no me daba cuenta de lo mucho que necesito saber de ti, saber que estás bien, saber qué piensas y qué quieres”. Y tres o cuatro líneas más de embriagador contenido. Lo leo dos veces. Tres, tal vez. Contesto con prudencia, pensando cómo me gustaría que me contestasen a mí, pero siendo consciente de que ha llegado el momento de establecer límites. Sé de qué va esto, sé como empieza y como no-acaba. Y no quiero más.  Siempre he sabido, intuición y evidencias, que había algo, pero nunca me he molestado en delimitar. <br /><br />Seguramente si mi cobertura emocional estuviera controlada, si yo tuviera cerrojo y llaves, me dejaría llevar de un modo más natural. Pero dadas mis últimas experiencias me vigilo de cerca. No voy a permitirme más juegos, con nadie. Además él no forma parte de mi savia coronaria, no está arraigado. No quiero doler, ni que me duelan.  <br /><br />Alguien con quien charlar de vez en cuando, alguien que me mime desde fuera, que me conozca a medias, sólo donde hasta mí me apetezca dejarme conocer. Mantener una de esas relaciones empáticas en las que se da y recibe por placer, sin compromiso ni obligación. Sentirme especial gracias a sus halagos y consideraciones. Alguien que dice, justo cuando más lo necesito, lo fascinante que es mi forma de mirar, lo enigmática que resulta mi media sonrisa, o la alegría que transmiten mis carcajadas. <br /><br />Reconozco que no puedo resistirme a sonreír, a  inflarme como un globo, aunque me asuste y dé un paso hacia atrás. Soy así, el ombligo de mi universo. Y, hay ratos en los que quiero sentirme sólo así, ombligo-ombligo. <br />	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>un día de mayo</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/050101-un-dia-de-mayo.php</link>
		<description>Últimamente tengo la sensación de ser provisional. Es como si mi vida se hubiera parado en algún momento, hace unos meses, y todo lo que ha sucedido desde entonces fuera “al margen” de mí y mi camino hacia ninguna aparte. Como si todo este tiempo no ...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/050101-un-dia-de-mayo.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu,  1 May 2008 23:21:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/050101-un-dia-de-mayo.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p><p><p>Últimamente tengo la sensación de ser provisional. Es como si mi vida se hubiera parado en algún momento, hace unos meses, y todo lo que ha sucedido desde entonces fuera “al margen” de mí y mi camino hacia ninguna aparte. Como si todo este tiempo no fuera del todo real, como aparcarme en el arcén. </p><p>Y es que hago poco a casi nada de lo que antes hacia de forma habitual: trabajar fuera de casa, amigos, museos, conciertos, charlas, sexo —¡es tan difícil coincidir en tiempo, espacio y libido!— y es que, se han mezclado compuestos explosivos: mucho trabajo extraordinario, disfunción trascendental, reestructuración profesional, y… procesar, asimilar, organizar, ¡disfrutar! de la experiencia más dulce y compleja que se nos puede ofrecer como seres vivos.  </p><p>Sí, estoy desbordada, saturada, superada. </p><p>Todo me viene grande: demasiada responsabilidad, demasiado miedo, demasiado trabajo. El listón está alto y, aunque he empezado a coger carrerilla, esta vez no sé si podré saltar. Me empeño en ponerme objetivos excéntricos. Aunque, tal vez no sea cosa mía fijar metas, la vida me sucede así, toda de golpe. En estos casos no hay opción. </p><p>No es dramático el resultado —ya no estoy triste— sólo que ahora tengo esa extraña sensación de estar en modo “provisional”. Y seguramente lo estoy. T., y su trabajo —de siete días nos vemos cuatro—, E., creciendo y absorbiendo toda mi energía  —es tan guapo, tan simpático, tan divertido, tan, tan, tan. ¡Oye!, que es verdad, que no es pasión subjetiva, nos ha salido un hijo encantador. Como me dijo una amiga: “para el ser el primero te ha salido muy bien, parece que lo hayas hecho muchas veces”—, yo y mi trabajo, y mis emociones y mi futuro y mis planes. </p><p>Había dicho demasiado que, a veces, tenía la sensación de tenerlo todo hecho, de que ya no habría ni sorpresas ni nada nuevo en mi vida. Todo esto ha debido pasarme por eso, por bocazas. </p><p>En fin, sobreviviendo. Aguantando el temporal bajo un paraguas de plástico. A veces, incluso disfrutando maravillada del espectáculo.<br /></p></p></p>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>treinta días de abril</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/043001-treinta-dias-de-abril.php</link>
		<description>Doy vueltas por la casa, pongo una lavadora, recojo una secadora y veo que el cubo de reciclaje de vidrio está lleno. Ups, ¡la comida del niño! ahora vuelvo al cubo, pienso. Me voy a triturar la comida, veo el lavavajillas listo, me pongo a colocar l...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/043001-treinta-dias-de-abril.php#comments</comments>
	<pubDate>Wed, 30 Apr 2008 21:01:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/043001-treinta-dias-de-abril.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p>Doy vueltas por la casa, pongo una lavadora, recojo una secadora y veo que el cubo de reciclaje de vidrio está lleno. Ups, ¡la comida del niño! ahora vuelvo al cubo, pienso. Me voy a triturar la comida, veo el lavavajillas listo, me pongo a colocar los platos y al abrir el armario de las copas recuerdo que ayer ya pensé en apuntar en la lista de la compra polvos para lavar, busco un bolígrafo, lo apunto. Me voy a doblar la secadora que he recogido y vuelvo a ver el cubo del vidrio, cuando recoja la secadora, me digo. Pero antes de recoger la secadora salgo a la terraza a recoger las toallas que recuerdo haber tendido ayer, con las toallas también está el bañador del gimnasio, lo cojo, voy a la habitación a guardarlo en la bolsa, vuelvo a por las toallas, recojo la secadora. Suena el teléfono, el niño grita, ya se ha enfriado la papilla, pienso. Me siento a dársela y aprovecho para ir terminando de hacer la lista de la compra. Tengo que llamar a hacienda, me digo, también lo apunto. </p><p>El niño come, le cambio el pañal, lo dejo en la cuna. Me preparo mi comida, coloco cervezas en la nevera porque al abrirla veo que casi no quedan, pongo los trapos y delantal a lavar, friego los cacharros del niño y mi comida ya vuelve a estar fría. La caliento de nuevo. Mientras estoy sentada en la mesa aprovecho para llamar a mi cuñada que ayer fue su cumpleaños, cuando acabo de hablar, la comida vuelve a estar fría. Ya no la caliento más.</p><p>…</p><p>En fin, cosas del ritmo frenético de un hogar en activo. </p><p>Y no sé si en todos los hogares pasa lo mismo, o soy yo, que no sé organizarme.  </p><p>Pero llega la noche, y después de baño y cena infantil, es como si el tiempo se parara de golpe. Me relajo, me pongo el pijama, preparo la cena. Ya destensando, recuerdo que he olvidado, un día más, llamar a hacienda, apuntar el café en la lista de la compra, y por supuesto, recoger las botellas de vidrio. En ese momento suena el teléfono, es mi hermano, mi madre o mi prima con la frase de moda “oye, tú que ahora tienes tiempo, podrías hacerme el favor de…”.  <br /></p>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>diecisiete días de abril</title>
	<link>http://voces.blogia.com/2008/041901-diecisiete-dias-de-abril.php</link>
		<description>Hace mucho que no escribo nada. El diario, porque me obligo un poco, pero cada vez lo hago menos. Y no es que la vida no me suceda, que me sucede a gran velocidad, es que ahora estoy latiendo. Y cuando eso pasa, cuando amanecen rachas de intensidad c...</description><comments>http://voces.blogia.com/2008/041901-diecisiete-dias-de-abril.php#comments</comments>
	<pubDate>Sat, 19 Apr 2008 21:17:00 -0500</pubDate>
<category>Diario de diario</category>
<guid>http://voces.blogia.com/2008/041901-diecisiete-dias-de-abril.php</guid>
<content:encoded><![CDATA[	 <p><p>Hace mucho que no escribo nada. El diario, porque me obligo un poco, pero cada vez lo hago menos. Y no es que la vida no me suceda, que me sucede a gran velocidad, es que ahora estoy latiendo. Y cuando eso pasa, cuando amanecen rachas de intensidad coronaria, todo se desborda y yo sólo puedo levantarme cada mañana y dejarme arrastrar. No puedo escribir poemas, ni cuentos, ni divagar sobre el sentido que tiene divagar. Y es un poco paradójico porque ahora, que derrocho vida (para lo bueno y para lo malo), es cuando debería estar más productiva. No es mi caso. La intensidad me bloquea. </p><p>Decidida a no equivocarme del todo, busco con la razón a cuestas. Y es que hoy vuelve a ser un momento triste, de cucharadas de azúcar que endulzan poco y engordan demasiado. Es lo que tiene preferir el océano calzando un barco con grietas. Debo pagar por aquello que le aposté al diablo. Entre el dolor y la nada, me quedo con el dolor, aun a riesgo de perder la poca (c)alma que me queda. </p><p>“Ganas mucho en las distancias cortas, seguro que mañana consigues hechizarles”, me dice P., mi antiguo jefe, orgulloso de mí y atento a mis necesidades de calor. Él sabe que ahora necesito atención por encima de cualquier otra cosa. Habría sido fácil enamorarme de él, pero llegó tarde. Yo ya amaba en aquél momento, aún sin saberlo, y amaba a alguien que aún amándome (tal vez nunca supo que me amó) me desa(r)maba gesto sí, gesto no. </p><p>J. sabía lo que quería pero sobre todo hasta dónde estaba dispuesto a dar. Y si algún día traspasó el límite, dio marcha a tras a tal velocidad que atropelló cualquier duda que pudiera haberme quedado en el aire. J., desde mi perspectiva, siempre estancado en un limbo incierto. No hubo principio, ni siquiera hubo fin. Con J. será aliento contenido por los siglos de los siglos. </p><p>Y decirme en voz alta que me enamoré de él, no es fácil. En realidad tampoco puedo estar segura de si llegué a enamorarme o no, siempre tuvo más de espejismo que de huesos y carne. Una de cal, dos mil de arena. Todo fue esperar demasiado por demasiado poco. No me dio tiempo para entender desde el fondo. Yo habría necesitado más contacto, palabras, roces y puntos suspensivos sobre mi piel. Habría necesitado mirarle más de cerca, más de lejos, habría necesitado más frecuencia, y más seguido, más. Más y menos. Menos dudas, menos bloqueos, menos decepciones, menos contradecir voz con gestos. Menos templanza y más locura. Menos reflexión y más lujuria. </p><p>Creo que ya no importa demasiado. Aunque…no sé, tal vez importe todavía. Porque como dijo el poeta en la noche más triste “Ya no le quiero, es cierto, pero tal vez le quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido”.</p><p> Creo que.</p></p>	
]]></content:encoded>
</item></channel></rss>